Respuesta corta: no es solo tiempo — creadores documentan explícitamente que el ciclo de "un blog → hilo de X → caption de Instagram → preview de LinkedIn → post de Facebook → recomendación de subreddit → nota de Substack" repetido cada vez que publican algo nuevo, termina consumiendo la energía necesaria para crear el siguiente contenido.
Un creador describió el proceso como "una cinta que corre cada vez más rápido, pero nunca se detiene" — y terminó dejando de escribir por completo, no por falta de ideas, sino por el agotamiento de reformatear cada pieza para cada plataforma.
Automatizar la distribución (no la creación) es exactamente el punto donde una herramienta como Make aporta más valor: el trabajo de "copiar y adaptar" es mecánico y repetitivo, justo el tipo de tarea que se presta a un flujo automático, dejando la energía creativa para la pieza original.