Respuesta corta: alguien que busca en Google todavía está investigando; alguien que busca en Amazon ya tiene la tarjeta lista. Para un libro que se vende en Amazon, esa diferencia de intención hace que Amazon Ads convierta mejor por cada dólar invertido.
Una búsqueda en Google sobre un tema puede terminar en una compra, en leer un blog gratis, o en nada. Una búsqueda dentro de Amazon casi siempre termina en una decisión de compra, entre tu libro y el de la competencia directa en esa misma página de resultados.
Si tienes tu propia página de venta fuera de Amazon (por ejemplo, vendiendo directamente un PDF o un curso), Google Ads recupera sentido, porque ahí compites por tráfico hacia tu propio sitio, no dentro del ecosistema de Amazon.